Al realizar cualquier trabajo, la escalera debe asegurarse en apoyos sólidos y estables, incorporando elementos antideslizantes en la base.
En el caso de escaleras móviles, las ruedas deben inmovilizarse antes de iniciar la labor.
Transporte:
Si una sola persona transporta la escalera, esta debe ser del tipo simple o tijera y no debe pesar más de 25 kilos.
Durante el transporte, la escalera debe llevarse de forma vertical, con la parte delantera hacia abajo, y no debe cargarse sobre la espalda.
Si dos personas participan en el transporte, la escalera puede llevarse de forma horizontal, con una persona delante de la escalera y otra detrás. Es crucial evitar que las cuerdas se arrastren para prevenir enredos y tropiezos.
Si se transporta en vehículos, la escalera debe protegerse con apoyos de goma, asegurarse firmemente para evitar deslizamientos y no debe sobresalir más de 2 metros por el frente del vehículo.
Colocación:
Al seleccionar el lugar para colocar escaleras certificadas, se recomienda limpiar los puntos de apoyo y evitar situarlas en pasos peatonales.
La norma establece diferentes procedimientos según si es una, dos o más personas las que manipularán el equipo.
En el caso de una sola persona, la parte superior de la escalera se coloca sobre los pies y se levanta lentamente, pasando de escalón en escalón hasta que esté completamente vertical.
Cuando las escaleras pesan más de 25 kg, deben ser manipuladas por dos o más personas. Uno de los operarios sirve como soporte mientras que los demás levantan la escalera lentamente hasta ponerla en posición vertical.
Indumentaria para la Manipulación:
Al utilizar escaleras certificadas industriales, se requiere que los trabajadores lleven una indumentaria adecuada para manipular y trabajar en estos elementos.
Es esencial que los trabajadores usen calzado de seguridad antideslizante, casco de seguridad, arnés, cinturón portaherramientas, ropa cómoda de trabajo y guantes.